sábado, 5 de diciembre de 2015

Obesidad infantil en México 2016

Cuando pensamos en temas relacionados de obesidad infantil, llegamos de manera inmediata a pensar que ese cuidado debe iniciarse en los primeros años de vida del infante, pero recientemente, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) menciona que la prevención de la obesidad debe iniciarse con el adecuado seguimiento de la mujer embarazada y con una orientación a la familia sobre hábitos alimentarios saludables.


Algunos de los factores que desarrollan la obesidad infantil en México en este 2016, se deben principalmente a que los niños no consumen fibra, toman poca agua y su alimentación se fundamenta en la ingesta de alimentos ricos en grasa y proteínas, así como refrescos y bebidas azucaradas en abundancia.

Para determinar el estado de salud de los niños, se aplican mediciones antropométricas (peso, talla, circunferencia de cintura), toma de presión arterial, determinación de los niveles de glucosa, triglicéridos, colesterol e insulina y estudios genéticos (que identifican genes que se asocian a la obesidad infantil).

Con estas pruebas también se pueden detectar la presencia de pliegues de color obscuro (acantosis) en cuello y antebrazos, que indican la probabilidad de que padezca alteraciones metabólicas y hasta prediabetes. Estos datos muestran que los componentes que detonan en obesidad infantil en México, son el sedentarismo, la actividad física diaria, alta ingesta calórica, es decir, el consumo de harinas refinadas, azúcares y grasas y la genética.

Ante este grave problema, es importante crear en los niños, hábitos sanos como tomar agua, una buena alimentación balanceada y recomendar hacer ejercicio para permitirles una excelente calidad de vida.

Empecemos con algunos datos

Obesidad infantil en México estadísticas

En una encuesta que realiza por el Instituto Mexicano del Seguro Social a nivel nacional, reveló que en México, 1 de cada 4 niños de entre 5 y 11 años de edad tiene sobrepeso u obesidad, mientras en adolescentes lo padecen 1 de cada 3, de esta manera, México se ubica en el primer lugar a nivel mundial de infantes con obesidad, además de que el Distrito Federal es la ciudad con mayor número de obesos en el mundo.

Este mal entre niños y adolescentes mexicanos constituye una urgencia de tratamiento médico, porque es una enfermedad que aumenta el riesgo cardiovascular, ya que enfermedades que antes eran exclusivas de adultos como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, aumento de triglicéridos y colesterol se están presentando en grupos de esta edad.

Como pueden ver, urge tratar la obesidad desde la infancia y la adolescencia, con el fin de que quienes tenemos o nos dedicamos a los niños, entreguemos una generación más sana y con menos riesgos cardiovasculares.

Por tanto surge la siguiente pregunta… ¿Cómo hacer que mi hijo, mi hermano o mi consentido, no padezca obesidad? Pues fácil..! Debemos alentarlos a comer sano y a hacer más ejercicio, pues estos son los dos puntos clave.

Por nuestra parte, nos enfocaremos a la parte de la actividad física, el ejercicio y el deporte. Hoy por hoy para conseguir cambios conductuales en los niños, se debe lograr que los padres estén convencidos de los beneficios de la práctica deportiva y el impacto que tendrá en la salud de sus hijos. En el caso de los niños muy pequeños se recomienda que hagan primero clases de psicomotricidad para que vayan desarrollando sus capacidades y posteriormente incorporar algún deporte pero de forma lúdica.

A partir de los 6 y 7 años, el niño está preparado físicamente para realizar algún deporte. Lo ideal es que lo practiquen en el colegio, en algún club deportivo o con sus padres y hermanos, en el campo o en los parques. Cuando lleguen a los 7 y a los 13 años, su capacidad de aprendizaje y entrenamiento es increíble y progresan a pasos de gigantes. En esta etapa se sentirán más fuertes, más valorizados frente a los demás y controlarán más sus emociones.

Para que el niño sea constante debe de encontrar y practicar un deporte que le guste, olvídate de la imposición de los padres, que porque ellos lo jugaron o les gusta tal o cual deporte. La elección del deporte se tiene que hacer entre el niño y los padres, como por ejemplo a un niño tímido le haría bien un deporte de equipo, a un perezoso, un deporte individual para que tenga que esforzarse, etc. Lo más importante es que el niño cuente con la comprensión de los padres a la hora de escoger, respetando su gusto, su momento y su tiempo.

Obesidad infantil, cifras alarmantes en México

Obesidad infantil en México estadísticas

  • Uno de cada 4 a 5 niños es obeso, mientras que uno de cada 3 está en riesgo de serlo.
  • Los niños que son obesos a la edad de 6 años, tienen un 27 % de probabilidad de ser obesos cuando sean adultos.
  • Los niños que son obesos a la edad de 12 años, tienen una probabilidad del 75% de ser obesos en edad adulta.
  • Uno de cada diez niños es obeso al llegar a los 10 años.
  • Un niño obeso tiene 12.6 más probabilidades de tener diabetes mellitus y 9 veces más probabilidades de ser hipertensos a edad temprana que los niños no obesos.
  • 43 por ciento de los que se ubican entre los 3 y los 9 años, también la padecerán más adelante.
  • 86 % de quienes llegaron a la pubertad en   esa condición, tienen una alta probabilidad de mantener así el resto de su vida.
  • Los niños con 15% de sobrepeso tiene alteraciones ortopédicas, dificultad para estar erguidos, alteraciones de alineación de columna y extremidades debido al enorme depósito de grasa abdominal.
  • En la pubertad, con 20 por ciento de sobrepeso, hay restricción pulmonar, disminuye la movilidad diafragmática, la ventilación es superficial y la oxigenación menor.
  • Al hacer ejercicio, los niños se fatigan rápidamente porque el corazón late más veces por minuto de lo normal, los pulmones ventilan inadecuadamente y si continua la actividad, pueden aparecer calambres, dolor por fricción del hígado con las costillas (dolor de caballo) y otras complicaciones.

El equipo de Nutricell de México recomienda a todos ustedes practicar a diario un deporte y/o actividad física constante, y sobre todo, inculcarla en nuestros niños, pues ello les garantizara un mejor desarrollo y mejores oportunidades de salir adelante. Por nuestra parte, recomendamos a ustedes algunas de las actividades que pudieran sugerir a todos los niños, con el fin de aumentar su calidad de vida.

A continuación te recomendamos algunas actividades para los pequeños:


  • Natación: Es mucho más que saber flotar y desplazarse en el agua. La natación fomenta la independencia e incrementa la inteligencia de nuestros pequeños.
  • Tae Kwon Do: Contribuye en el proceso formativo de los niños, pues desarrolla tanto su estado físico como emocional favoreciendo considerablemente su rendimiento escolar y su relación con los demás.
  • Futbol: sirve para que los niños regateen el balón y marquen goles. Trabajan las dinámicas grupales, la psicomotricidad y la confianza propia.
  • Tenis: Desarrolla la motricidad y la coordinación, fortalece y tonifica la musculatura de los niños, estimula la disciplina, la psicomotricidad y el sentido de responsabilidad.
  • Patinaje: Es una experiencia saludable y amena. Una de las enseñanzas más importantes del patinaje, es aprender a caer. Trabaja el equilibrio y la coordinación motora de los niños.
  • Esquí: la práctica del esquí fomenta el respeto, el orden y el compañerismo entre familia, fortalece los músculos y el equilibrio de los niños.
  • Yoga: esta práctica no solo es para adultos, es una práctica positiva en la etapa de crecimiento de los niños. A través del Yoga, los niños ejercitarán su respiración y aprenderán a relajarse.

El actuar lo antes posible, es decir, una detección de obesidad a temprana edad, siempre facilitará un mejor diagnóstico y una mejor solución.

En nuestros hogares deberíamos este 2016, implementar programas de manera familiar para atender factores de riesgo y facilitar el seguimiento y tratamientos para combatir la obesidad infantil. Es decir un mayor esfuerzo en la sanidad de la niñez para evitar patologías crónicas importantes como diabetes.

En dado caso de que tengamos miembros en la familia ya padeciendo este mal, acercarnos a solicitar información sobre planes integrales de obesidad infantil.

Es claro que la idea antigua de nuestras abuelas que traducían niño gordito con niño hermoso y más sano ha quedado obsoleta… y si eso no es así, deberíamos descartar esa idea de una vez en nuestro ideario cultural. Un niño obeso, casi con toda seguridad será un adulto obeso, y por tanto, es un niño enfermo. Así que no hay mejor oportunidad para empezar este 2016, que haciendo ejercicio e inculcárselo a nuestros niños. 

Buen inicio de año.

Namaste.


jueves, 3 de diciembre de 2015

Los diez mandamientos de la salud

 1_ RESPIRAR AIRE PURO Dedique de 45 a 60 minutos diarios al ejercicio. Haga gimnasia, natación, camine; alterne rápido y despacio, Tai Chi Chuan es quizás uno de los ejercicios más completo y que ayuda al intestino a mantenerse joven, la mayoría de los practicantes de Tai Chi Chuan llegan a la venerable edad de 90 años totalmente activos.

 2_ NÚTRASE CORRECTAMENTE El Desayuno debe consistir en frutas. El Almuerzo será 80% vegetales y 20% proteínas.            La comida consistirá en 80% vegetales y 20% almidones. En el caso de los niños y personas que trabajan físicamente las proporciones serán 50% / 50%  y  60% / 40% respectivamente.

 3_ NO SE DESESPERE Siempre acuérdese de dos cosas, primera, "Sí tu mal no tiene cura, para que te apuras, y sí tiene cura para que apuras" y segunda  "Cuando naciste nada trajiste, y cuando mueras nada te llevas".

 4_ BEBA AGUA El agua ayuda al organismo en el proceso de limpieza, no se puede reemplazar por jugos, gaseosas, o líquidos de colores. Tome agua y el mejor termómetro para medir el agua que necesita nuestro cuerpo el un orín de color cristalino como el agua.

 5_ SEA LIMPIO EN TODO Báñese todos los días comenzando con agua tibia, entonces restriegue su piel hasta que  se torne roja, enjuáguese, ahora enjabónese procurando usar jabón para bebe, enjuáguese con agua tibia y entonces cierre la llave del agua caliente y deje que el agua fría bañe su cuerpo por espacio de 10 minutos. Nunca use agua caliente ya que esta enferma los nervios. Recuerde siempre que use el inodoro lávese las manos antes de salir del baño.

 6_ DOMINAR LAS PASIONES Las relaciones matrimoniales deben conducirse sin excesos, hay normalidades y anormalidades, las primeras favorecen a la persona en su totalidad pero las segundas afectan tanto la salud mental como el carácter.

 7_ AME EL TRABAJO Será una desgracia para los flojos y enfermos, pero es una bendición para los sanos. "El ocio es la causa de todos los vicios".

 8_ DORMIR LO NECESARIO En el caso de EE.UU. los dormitorios deben de permanecer con las ventanas abiertas durante el día y cerradas durante la noche. Ud. debe de dormir de 5 a 7 horas si su organismo trabaja correctamente. Sí al levantarse todavía se siente cansado, entonces es hora que consulte con un Profesional en la Salud.

 9_ NO USE ROPA O ZAPATOS APRETADOS Ello impiden la circulación sanguínea y tampoco permiten respirar a la piel. Zapatos puntiagudos producen protuberancia del hueso metarcasiano a nivel del dedo gordo; llamado juanete.


10_ MANTÉNGASE ALEGRE La vida es muy corta para preocuparnos por todo. Si en su hogar reina el buen humor aún en momentos de crisis, entonces el enemigo de la salud nunca podrá tocar su puerta.




lunes, 30 de noviembre de 2015

Problemas en la Alimentación Actual

La alimentación actual tiene un grave problema.

Comemos alimentos con exceso de calorías y con mínimos nutrientes esenciales que no cubren las necesidades de nuestro organismo, esto no lleva a desarrollar sobrepeso y obesidad, dejamos de comer para perderle y creamos mayores deficiencias, en minerales, vitaminas, fitonutrientes y otras sustancias vitales para nuestro cuerpo. 

Nuestro organismo no puede realizar las funciones adecuadamente, necesita mayor numero de horas de descanso para recuperarse, las células no se regeneran, los síntomas comienza a aparecer, cansancio, dolores de cabeza, hipertensión arterial, colesterol, ansiedad nerviosismo, falta de energía, etc.

Todos queremos tener buen aspecto pero no queremos pagar el precio que requiere alcanzarlo. No nos queremos privar de nada lo queremos y lo queremos sin esfuerzo, creemos que con ir al dietista todo esta solucionado y no nos paramos a pensar que las dietas en si solas no tienen efecto. La alimentación hay que ir ajustandola poco a poco.

La nutrición no es una ciencia matemática exacta y como tal hay que entenderla.

Las personas somos únicas y como tal tenemos que aceptarnos lo que puede funcionar para una persona no tiene el mismo efecto en otra que aparentemente sea igual y tenga la misma constitución. 

El mantener en control el peso y la obesidad esta en conseguir hábitos de vida saludables, nutrición equilibrada, hacer ejercicio habitual y de forma moderada.

Llevar una nutrición equilibrada para un alto porcentaje de los humanos es cuestión de realizar unas pequeñas correcciones en su dieta e implementar un poco más de actividad física.

La mejora de nuestro organismo al recibir la alimentación equilibrada y adecuada le ayudara en la recuperación de enfermedades crónicas como obesidad, hipertensión, diabetes, etc y en una mejor respuesta de nuestro sistema inmunológico ante el ataque de microbios y virus.

Una nutrición adecuada dará a nuestro organismo los mejores medios de defensa ante las enfermedades benignas como enfermedades graves.

Pregunta por nuestros servicios de asesoría nutricional y solicita una evaluación organométrica de cortesía.


jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Dolor de Cabeza? Tal vez no estés alimentándote adecuadamente.

Una buena y correcta alimentación nos puede ser una ayuda, en muchas ocasiones, para aliviarnos ese dolor de cabeza que nos impide llevar una vida normal.

Todo el mundo ha padecido alguna vez un dolor de cabeza. Es un malestar frecuente que de hecho no es en sí mismo una enfermedad sino una posible manifestación de un sin fin de desarreglos que comprenden desde un simple estreñimiento hasta alteraciones orgánicas más severas como la hipertensión o la hipotensión, procesos óseos, nerviosos y respiratorios, entre otros.

Es decir, que el inocente dolor de cabeza es un trastorno de origen muchas veces difuso e incierto, que de producirse frecuentemente o intensificarse resulta absolutamente necesario dirigirse a una exhausta inspección médica para investigar su causa.

El dolor de cabeza tiene frecuentemente su origen en la tensión nerviosa, son las llamadas cefaleas de tensión. Como su nombre indica, esta es producida por plagas muy extendidas en la sociedad del bienestar como la ansiedad, la depresión, la preocupación, todo aquello con lo que hacemos el paquete llamado “estrés”.

Un estado de tensión mantenido produce una hipertonicidad de los músculos de la cabeza y cuello que al permanecer largo tiempo en contracción acaban produciendo dolor en las estructuras craneales. La manifestación de la cefalea de tensión es un dolor en forma de casco, con constricción en frente, golpe en la coronilla y presión en la zona de la parte baja de la cabeza y nuca (occipital).

Esta cefalea de tensión puede acompañarse de vértigos, taquicardia, anorexia e hiperventilación. Desde un punto de vista médico se acepta que cuando hay queja de dolor de cabeza durante un periodo de 1 año suele tratarse de cefaleas por tensión.

Cuando el dolor de cabeza tiende a ser crónico y se presenta junto a otros síntomas como fotofobia (molesta la luz), sonofobia (molesta el ruido), alteraciones en el humor, astenia o alteraciones intestinales se habla de ataques de migraña o jaqueca, que de producirse de forma recurrente es conveniente realizar la exploración que averigüe su causa.

Dieta para el dolor de cabeza

Es conveniente realizar un desayuno a base de muesli integral sin azúcar añadido o copos de cereales integrales con leche de almendras, de arroz o de avena con una manzana no ácida a dados.

A media mañana tomaremos un puñadito de almendras crudas o nueces como tentempié.
Al mediodía será de gran ayuda una ensalada variada sin alimentos de origen animal junto a un plato de arroz integral con un poco de aceite vegetal crudo y sésamo.

Cenaremos pronto para facilitar una correcta digestión a base de vegetales variados al horno o al vapor con pescado (no frito) De postre un vaso de kéfir o yogurt natural sin endulzar.

La dieta debe ser muy rica en:
  • Aceites vegetales; sésamo, oliva, soya, girasol, lino, etc.
  • Pescado blanco y azul.
  • Ajo crudo.
  • Cebolla cruda.
  • Hortalizas crudas y al vapor.
  • Frutas como la manzana y la pera.
  • Lácteos fermentados como kéfir y yogurt.
Durante un dolor de cabeza mejor evitar;
  • Las sustancias excitantes como el tabaco, el café, el té y el alcohol deben eliminarse totalmente mientras persista el dolor de cabeza (y a ser posible también después)
  • Evitaremos el consumo de azúcares de absorción rápida como frutas muy dulces, bollería industrial, azúcar refinado, moreno y miel y zumos industriales o naturales. Este tipo de azúcares producen un pico muy elevado de glucemia que acompaña a su vez una sobreexcitación del sistema nervioso nada conveniente durante el dolor de cabeza.
  • Prescindiremos de alimentos elaborados con trigo refinado como la harina blanca y todo lo elaborado a base de ella, pan, pizzas, etc.
  • Eliminaremos el cacao y todo lo que contenga chocolate.
  • El marisco y las grasas animales.
  • Leche de vaca y quesos grasos.
  • Los cítricos.

¡Importante!

No nos esforcemos en comer si no tenemos hambre, es muy bueno dejar reposar el metabolismo. 




sábado, 8 de agosto de 2015

Cómo bajar de peso caminando

El ejercicio aeróbico es clave para perder libras, pero muchos lo tienen vedado por problemas articulares. La solución está en una simple caminata, pero se debe hacer a paso vivo. ¿Cuánto es necesario andar para ver los resultados en la balanza?

Para bajar de peso, no es necesario transpirar horas en el gimnasio haciendo gimnasia o levantando pesas. Hay una alternativa que está al alcance de todos: caminar.

La entrenadora personal Helena Olsson, del club de corredores español Prorunners, explicó al diario El País que el power walking está ganando cada vez más adeptos ya que no tiene el impacto del running. Esto ayuda a cuidar nuestro esqueleto y también permite bajar de peso con un relativo poco esfuerzo, pero con voluntad.

Un estudio del Departamento de Ejercicio y Bienestar de la Universidad del Estado de Arizona determinó que 10,000 pasos es el mínimo necesario para que la actividad física resulte beneficiosa para la salud. Esto obviamente depende del largo de la zancada de cada uno, cuya media es de unas 30 pulgadas (75 cm), pero para tener una idea aproximada, significa una caminata de 8 kilómetros. Esto no basta si lo que se persigue, además de tener una buena salud, es bajar de peso. En ese caso la caminata debe hacerse a paso vivo, según aconseja el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM).

Tips para una buena caminata
En el caso de un adulto, esto significa caminar a una velocidad que oscile entre los 3 y 4 millas por hora (4,8 a 6,4 kilómetros). Para no tener que sacar muchas cuentas, la idea es caminar a paso vivo, pero sin llegar agitarse tanto que no se pueda hablar sin perder el aliento… pero que no se pueda cantar. Estas cifras dependen de la zancada de cada uno (la media está en 75 cm), en aproximadamente 8 Km.

Para no andar contando los pasos y la distancia recorrida, hoy se cuenta con la ayuda de la tecnología: se puede recurrir al uso de podómetros, aplicaciones en teléfonos celulares como la Endomondo para iPhone y Runtastic Pedometer para Android y iPhone y pulseras inteligentes como la Jawbone y la Fitbit.

Pero, además de recorrer esa distancia, caminar 10.000 pasos o dedicarle 150 minutos por semana según la Asociación Americana del Corazón, si queremos quemar calorías y reducir la masa grasa, esta actividad debería hacerse a ritmo moderado. Según el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM), para un adulto sería entre los 4,8 Km/h y los 6,4 Km/h.

Según el ACSM, un hombre que recorre una milla (1.600 metros) quema entre 124 y 88 calorías, y una mujer, entre 105 y 74. Para ver los resultados basta con proponerse salir a caminar tomando en cuenta la velocidad y la distancia indicada, 3 o 4 veces por semana. Olsson aconseja realizar cambios de ritmo en la marcha e incorporar algunos ejercicios que involucren a la mayor cantidad posible de músculos.

Dispositivos y  pulseras para bajar de peso
La entrenadora María Simon, participante del programa “Dale con ganas” de Univision explica que para que la caminata sea más intensa se pueden mover los brazos en forma vigorosa e incluso llevar un par de pesas de mano. Para que ni el frío ni el calor te frenen, es esencial elegir la indumentaria adecuada a cada estación, como chaquetas deportivas, gorros y guantes en invierno y ropa liviana con dry fit que permita eliminar la transpiración y gorro.

Un buen calzado con buena amortiguación es muy importante, y la hidratación es fundamental, antes, durante y después de la actividad. Simon explica que una buena postura al caminar es importante para tener una mayor efectividad. Esto se logra con el pecho erguido, el abdomen hacia adentro y los glúteos apretados, la cabeza en posición neutral y los ojos mirando al frente y el mentón paralelo al suelo. Los pasos deben comenzar con los talones y terminar en los dedos en los pies.


martes, 23 de junio de 2015

Siete mitos verdaderos y falsos sobre la alimentación

Existe nuevas tendencias que rompen con mitos tradicionales de la nutrición. Por ejemplo, se ha elaborado una lista con las verdades y falsedades que se siguen muchas veces en la alimentación y que pueden conducir a una alimentación no tan sana como pensamos.

1. Hay que comer 5 veces al día: Falso. ¿Desde cuándo y dónde en el mundo el hombre puede comer cinco veces al día? La respuesta desmonta el mito de comer cinco veces al día. Hay que tener en cuenta que esta afirmación refuerza la tendencia moderna (en el primer mundo) de basar la ingesta calórica en alimentos con una alto contenido en hidratos de carbono refinados (cereales) y lácteos, alimentos que no provocan sensación de saciedad pero hacen subir muy rápido los niveles de glucosa en sangre. Estudios recientes afirman que comer de dos a tres veces al día o incluso una vez al día actúa de modo muy beneficioso sobre el bienestar digestivo y la calidad de vida de la persona.

2. La grasa engorda. Falso. Los alimentos ricos en grasa como el pescado, el aceite de oliva o la carne de calidad son fundamentales para el bienestar de la persona ya que, por un lado, aportan grasas de calidad fundamentales para favorecer el funcionamiento hormonal de la persona (hormonas esteroideas) y, por otro lado, para reparar y mantener estructuras como las membranas celulares, especialmente en el cerebro, en los ojos y en los nervios que son tejidos eminentemente grasos.
Además, las grasas como los hidratos de carbono son la fuente principal de calorías en la dieta pero, a diferencia de los primeros, las grasas producen sensación de saciedad y, por lo tanto, actúan como reguladores del equilibrio hambre-saciedad.
3. Hay que comer antes de hacer deporte. Falso. Estudios científicos demuestran que moverse con niveles bajos de glucosa en sangre es más fácil (neurológicamente hablando) que con niveles altos de glucosa en sangre (después de comer). Además, hacer deporte en ayunas o ayuno estratégico (3,5 horas o más después de la última ingesta de alimento sólido) favorece la activación de los mecanismos que favorecen la transformación de grasa en energía y, por lo tanto, regulan el peso, pero sobre todo garantizan una mejor calidad muscular. Esta consideración merece algunas precisiones si hablamos de deporte de larga duración o a nivel profesional.
4. Es bueno cenar fruta. Falso. Hay dos argumentos que desmontan que una cena óptima o ligera a base de fruta sea una buena opción. El primero es que el proceso digestivo de la fruta es una fermentación que, dado el alto contenido en azúcares de la fruta produce ciertas cantidades de alcohol que durante la noche condicionan una disminución de la capacidad de desintoxicación del hígado. El segundo argumento es más energético: según la medicina tradicional china, el cuerpo por la noche debe tener calor dentro y la fruta enfría (por su naturaleza) el estómago, provocando en muchos casos sensación de hinchazón abdominal (justo después de comer). Esta situación es especialmente frecuente en personas con una baja capacidad de producir ácido clorhídrico en el estómago o aquellos que toman regularmente antiácidos.
5. La fruta se come después de las comidas. Falso. Comer fruta después de las comidas hace que el estómago se vacíe antes de completar su parte del proceso digestivo de la proteína y de las grasas, con lo que éstas pasan menos digeridas al intestino delgado aumentando el trabajo a realizar por los enzimas pancreáticos y las sales biliares, y en la mayoría de casos condicionando procesos digestivos parciales que favorecen la presencia de procesos de fermentación y/o putrefacción intestinales.
Esto se debe a que el estómago permanece cerrado el tiempo que necesita estar en el estómago el último alimento ingerido. El ejemplo que ilustra este hecho es el que se da en grandes comilonas comunitarias, como por ejemplo, bodas y bautizos, en las que se incluye un sorbete a media comida para favorecer que el estómago se vacíe y que así se pueda seguir comiendo. Lo que es desde el punto de vista digestivo una atrocidad, condicionando un proceso digestivo muy pesado que todos hemos experimentado en un momento u otro de nuestra vida.
6. El azúcar da energía. Verdadero. El asesor nutricional Ing. Iván Hernández comenta que esta afirmación es cierta pero con matices: es cierto que el azúcar o los azúcares dan energía ya que se absorben muy rápidamente y aumentan los niveles de glucosa circulante fácilmente, transformable en energía a nivel celular. Lo que sucede es que esta energía se consume muy rápidamente y en ese momento volvemos a tener sensación de hambre.
Por otro lado, el exceso de glucosa en sangre es tóxico y la glucosa que no se transforma en energía en el momento es llevada por la insulina al hígado para ser transformada en grasa que se acumula primero en el hígado y luego en los adipocitos. Si este fenómeno se mantiene en el tiempo, condiciona evidentemente obesidad pero también fatiga en el páncreas y posteriormente diabetes porque cada vez es necesaria más insulina para conseguir el mismo efecto. Este fenómeno se conoce como resistencia a la insulina y está en el origen de la mayoría de enfermedades modernas.
7. La leche es buena. Falso. No hay ningún estudio científico formal que demuestre los beneficios de la leche más allá de la época de la lactancia en los mamíferos. Ing, Iván Hernández comenta que «no es el momento de hablar de los perjuicios de la leche pero sí que habría que hacer una reflexión acerca del aumento progresivo de consumo de lácteos en la población del primer mundo y, sin prohibirlos, sí evitar su consumo excesivo, especialmente en ciertas fases de la vida».

viernes, 22 de mayo de 2015

¿Si Como despacio, Pierdo Peso?

El comer rápido evita que se disfrute del sabor de las comidas, impide una buena digestión y de esa manera colabora a que aumentes de peso.

Para que el mensaje de que ya estás llena llegue a tu cerebro deben pasar aproximadamente veinte minutos, por lo que si comes rápido no das tiempo de que esto ocurra, y entonces al no saber que estás llena terminarás por comer más de lo que realmente te cabe, lo que lógicamente te hará engordar.

Comer despacio ayuda a que tu digestión sea completa, pero además te permitirá tener mayor control sobre lo que comes y sobre tu propio cuerpo.

Si comes de forma acelerada, no masticas bien y eso genera una distensión acelerada en todo el aparato digestivo, lo que provoca dolor y sensación de llenura excesiva. Esto se conoce con el nombre de dispepsia.

Para corregir el hecho de comer rápido se pueden adoptar varias medidas que serán de gran utilidad. Por ejemplo, mientras comes aleja el tenedor o cuchara entre mordisco y mordisco. Colócalo en el plato y tomate la molestia de levantarlo sólo cuando hayas terminado de masticar el primer bocado.

Otra gran idea es compartir la hora de la comida con otra gente, conversa con ellos y así haces vida social y a la vez alentas el ritmo de tu alimentación. Además, así no estarás pensando sólo en la comida.

Si el problema es demasiado grave, puedes probar a comer con la mano que no acostumbras a usar. Es decir si eres diestra intenta comer con la izquierda, o a la inversa, así controlarás más la velocidad.

Por otro lado, trata de no comer viendo televisión o escuchando la radio, pues esto impedirá que estés relajado, comerás más rápido y no podrás darte cuenta de las señales que te envía tu estómago.

También es recomendable llegar a la mesa con poca hambre para que no te lances a devorar. Para lograrlo, recuerda no saltarte ninguna comida, entre las comidas come alguna fruta o yogur que no aportan calorías y te quitan la sensación de hambre.

NUEVA YORK (Reuters Health) - Un grupo de mujeres consumió 70 calorías menos cuando se les pidió comer más despacio un plato con pasta y salsa que cuando se les pidió comer lo más rápido posible.

Esas mujeres también consideraron que la comida era más sabrosa cuando la ingirieron lentamente.

"Sintieron más placer y más saciedad por menos calorías", comentó a Reuters Health la doctora Kathleen Melanson, de la University of Rhode Island, en Kingston.

Melanson decidió realizar el estudio cuando se dio cuenta de que no existía respaldo científico del dicho familiar de que comer despacio reduce el apetito.

El equipo dirigido por Melanson le sirvió a 30 mujeres jóvenes ditalini con salsa de tomate y vegetales más queso parmesano, bajo dos condiciones diferentes.

Antes de cada comida, las mujeres habían ingerido un desayuno estándar de 400 calorías y luego hicieron ayuno durante cuatro horas.

En una visita al laboratorio, las participantes recibieron una cuchara grande y se les pidió no detenerse entre bocados y comer lo más rápido posible.

En otra oportunidad, las participantes comieron con una cuchara pequeña, que debían poner sobre la mesa después de cada bocado, y se les pidió ingerir bocados pequeños y masticar cada uno de 15 a 20 veces.

Cuando las mujeres comieron rápido, consumieron unas 646 calorías en 9 minutos. Pero cuando lo hicieron más despacio, ingirieron 579 calorías en 29 minutos, afirmó el estudio presentado en la reunión anual de Asociación Norteamericana para el Estudio de la Obesidad.

Los autores hallaron que las mujeres se sintieron más llenas y más satisfechas inmediatamente después de comer y hasta una hora más tarde cuando ingirieron la comida lentamente.

Comer despacio favorecería la reducción del peso corporal o ayudaría a las personas a mantener un peso saludable, indicó Melanson, dado que quienes se toman su tiempo para consumir las tres comidas ingerirían 210 calorías menos por día que los que las devoran.