lunes, 20 de abril de 2015

¿Cerrar la boca es el único modo de adelgazar?

Hay gente que por distintos motivos busca como dejar de comer como una solución a sus problemas de peso o de aceptación pero ¿es la única solución?
Dejar de comer ¿es mejor para adelgazar? 
La idea no es que yo te diga si algo es mejor para tu vida o no, ¿sabes por qué?, sencillamente no funciona. Tú eres quien tiene la decisión en tus manos y la única opción es hacer un planteamiento serio ante esta pregunta.
La idea es poder llevarte a que puedas tomar una decisión basada en el conocimiento de los efectos posibles que eso puede acarrear para tu vida, y también por supuesto darte soluciones sencillas que puedes incorporar de una forma gradual.

Tú idea de eliminar kilos

Reducir la ingesta de alimentos lo único que te va aportar es una restricción de muchas otras cosas en tu vida, consiguiendo un desequilibrio energético importante.
Entonces te viene el cansancio, la fatiga, la ansiedad, aumentan tus miedos, estás más irritable, hipersensible, tendrás ataques de ira, puede llevarte a la decepción, y todo tu potencial como ser humano pierde su sentido.

Querías perder grasa pero…

La mayoría de veces a la hora de perder peso sólo te preocupa el reducir el número de calorías que estás tomando a lo largo del día. Prestas sólo atención al número de kilos y eso muchas veces se traduce en que has perdido agua y masa muscular.
Resulta que el objetivo cuando te planteaste adelgazar era reducir grasa, y al contrario de lo que quieres conseguir al buscar como dejar de comer, la grasa sigue estando en tu cuerpo y la pérdida de peso es irreal.
Eso es lo que ocurre con muchas dietas milagro donde sólo se pretende que tú veas menos kilos en la báscula. En realidad, eso es muy peligroso para tu bienestar personal.

El efecto rebote o famoso efecto yo/yo

Quiero explicártelo como un juego y de una forma sencilla. Cuando a tu cuerpo lo sometes a menos alimentos como hablamos, este se prepara para un tiempo de carencia.
Cuando vuelves de nuevo a la normalidad, el cuerpo tiene tendencia a acumular por lo que pueda pasar otra vez, adelantándose a una decisión futura en la que puedas volver a decidir comer menos alimentos.
También existe una memoria celular que hace que tu cuerpo quiera volver al peso que tuvo anteriormente y te aseguro que lo consigue. Como te has obligado a comer menos, también tienes menos recursos emocionales y lo único que consigues es tener una lucha personal contigo, que al final siempre acabas perdiendo.
Vuelves a recuperar más kilos de los que tenías y te envuelves en una espiral de desengaño, aburrimiento, desolación y cansancio. Lo peor es que en el cerebro se instalan mensajes muy negativos que van mermando tu capacidad de creer que puedes tener un cuerpo hermoso y atractivo, acompañado de un estado de salud personal óptimo. Es entonces cuando te acuden ese tipo de pensamientos del tipo como dejar de comer.

Alimentarse es vital. Lo que sí debes de hacer

La alimentación y la nutrición cubren un aspecto muchísimo más amplio de lo que muchas veces se nos plantea en la información que recibimos. Vemos el cuerpo como el resultado final de lo que hemos comido, sin embargo el acto de comer es en sí mismo fundamental para el desarrollo de tus capacidades innatas, así como la mejora en la convivencia con tus seres queridos y otros ámbitos sociales.

Pautas básicas para adelgazar y encontrarnos bien

  • Dale un sentido profundo a la pérdida de peso. No sólo al físico.
  • Sigue un plan de nutrición equilibrado y personalizado.
  • Incorpora técnicas mentales para realizar un cambio permanente en tus hábitos alimentarios.
  • Dedica tiempo a la relajación.
  • Duerme las horas necesarias.
  • Recupera la relación positiva con tu cuerpo.
  • Disfruta con el placer de alimentarte y todas las sensaciones gustativas.
  • Ríete y relaciónate con personas que te aporten alegría.

Toma en cuenta que…

Incorporar progresivamente una conducta alimentaria saludable en tu vida, te va a liberar del agobio constante de pasar de dieta en dieta, y de sentir a tu cuerpo como un estorbo para construir todas las cosas que quieres realizar.
Si lo haces de esta manera, el cambio conseguido será permanente, y como resultado obtienes una sensación inmensa de equilibrio personal.


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miércoles, 4 de marzo de 2015

El secreto de porque es bueno hacer ejercicio

Cuántas veces has pensado, si me como este pastelillo no pasa nada, luego me voy al gimnasio y lo quemo.

Yo solía pensar, puf, después de este atracón necesito hacer algo de deporte para sentirme menos pesado. Era mi manera de ver compensado el exceso que había hecho.

A parte, que tenía la idea que al hacer ejercicio quemaba parte de lo ingerido y así el daño era menor.

Era una manera de tener mi conciencia tranquila.

Y aquí es donde esta el gran mito del deporte. Es un error que pienses que los excesos que cometes los puedes solucionar con un poco de ejercicio.

No sirve de nada correr 50 minutos un día para no volver a ponerte las zapatillas hasta el siguiente atracón. Además en esos 50 minutos igual consigues quemar 250 calorías, que dependiendo de lo que hayas comido es pecata minuta.

Las recomendaciones de hacer deporte tienen que ver más con hábitos de vida saludable que con la pérdida de peso.

Lo más seguro es que si empiezas a hacer deporte en vez de disminuir aumentes de peso. Cuando haces ejercicio de manera regular lo que estas haciendo es desarrollar músculo. Esto es bueno para tu salud pero no va a reducir tu peso (el músculo pesa más que la grasa).

Si realmente quieres perder algún kilo, el ejercicio y una dieta equilibrada tienen que ir de la mano.

Siguiendo con el efecto del ejercicio. Al  tener músculo se crean más mitocondrias y también se produce una renovación de las viejas por la nuevas.

¿Qué son la mitocondrias?.

Son la fábrica de energía de tus células, cuántas más tengas y mejor funcionen más calorías se quemarán. Las mitocondrias utilizan como combustible la glucosa (azúcar), los aminoácidos (componentes de las proteínas) o los ácidos grasos (grasas).

Así que al hacer más músculo estas haciendo que tu cuerpo sea más eficiente y que queme más energía.

Un dato interesante es que tu cuerpo utiliza cuando esta en reposo entre un 50-70% de la energía que le aportas y entre un 5-15% para procesar los alimentos.

Otros beneficios del deporte son:

  • Reduce el estrés
  • Genera endorfinas
  • Reduce la presión sanguínea
  • Mejora la calidad del sueño
  • Mejora el tránsito digestivo
  • Retrasa la pérdida de fuerza y masa muscular
  • Reduce la osteoporosis
  • Disminuye la incidencia de enfermedades cardiovasculares
  • Mejora la función inmune
  • Mejora la sensibilidad a insulina, reduciendo el riesgo de tener diabetes del tipo 2.


Como ves, con el deporte son todo beneficios.

Eso sí, no vale hacerlo de vez en cuando. Lo mejor es que lo practiques de manera continua para que sientas sus efectos.

No esperes más para ponerte manos a la obra y crea una rutina de ejercicio.

Escoge la o las actividades que quieres hacer y lleva un diario donde puedas anotar:

  • qué tipo de actividad has realizado
  • cuánto tiempo le has dedicado
  • qué día de la semana
  • cómo te has sentido al finalizarla


También te puedes preguntar:

  • ¿Cómo esta tu ánimo?
  • ¿Cómo te sientes en cuanto al nivel de energía?
  • ¿Notas alguna diferencia a la hora de dormir?
  • ¿Cuándo te sientes mejor, realizando deporte por la mañana o por la tarde?
  • ¿Has notado algún cambio en tu alimentación?


Intenta que de los 7 días al menos 5 hagas algo. No te tiene porque llevar mucho tiempo, un paseo de 30 minutos es más que suficiente. El caso es que te muevas y que tu cuerpo desarrolle músculo en vez de acumular grasa.

Y no pienses tanto en el peso, sino en cómo te sientes y los beneficios. 

Es mejor que tengas algún kilo de más (en masa muscular) y estés en forma que estar delgada y enferma.

Así que manos a lo obra y a mover el cuerpo.

A mi me encanta trotar, la meditaciones  y kundalini yoga. Haciendo las 3 cosas consigo el equilibrio que necesito.

Estoy a tu servicio, Namaste.


lunes, 8 de diciembre de 2014

10 cosas que debes saber si tratas de adelgazar

La época pre navideña es una de las favoritas de las personas para bajar de peso, con el objetivo de verse más atractivas. 

Si estás en esa situación, es importante que no lo hagas a la ligera y tengas presentes ciertas cosas que debes saber si tratas de adelgazar.


Para adelgazar tienes que quemar más calorías de las que consumes, pero en una pérdida de peso segura sólo se recomienda reducir de una o dos libras por semana, indican especialistas de la University of Michigan.


Además de ello, hay otros aspectos importantes que debes sabes si estás tratando de adelgazar, para que con esa base logres el objetivo de manera saludable.


1. Establece metas reales. 

Debes evaluar los kilos totales que tu cuerpo necesita adelgazar, el éxito tienes que medirlo con base en los cambios en el comportamiento alimenticio y no sólo en la pérdida de peso, que será gradual, afirman los expertos de la University of Illinoist.


2. No te saltes el desayuno. 

Hacer esto y solo comer un pequeño almuerzo aumenta la probabilidad de que consumas más caloríasdurante el día, además diversos estudios han demostrado que las personas que desayunan tienen más éxito si de bajar de peso se trata.

"Engorda lo mismo comer mucho que hacerlo mal"

3. Come bien, no poco. 

En muchas ocasiones solo alimentarte bien: cinco veces al día con una dieta equilibrada y suficiente, brinda efectos adelgazantes, afirma Luis Alberto Zamora España, nutriólogo y vocero de la de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (Addinma).

4. Ingiere fibra. 

Ya que la reducción de calorías será amplia, sentirás hambre más seguido, para erradicarla debes consumir alimentos altos en fibra, que te ayudarán a sentirte satisfecha por más tiempo, añaden en la University of Illinoist.

5. Muévete. 

Para adelgazar no todo tiene que ver con la dieta, tienes que quemar calorías por medio del ejercicio. Y no se trata de que te inscribas forzosamente a un gimnasio, puedes jugar deportes en casa o podar el pasto, recomienda la University of Rochester Medical Center.


6. Cena. 

Por el contrario, es importante porque mientras duermes tu cuerpo necesita energía para seguir funcionando adecuadamente. El nutriólogo Zamora España recomienda que elijas ensaladas, verduras y pescado, que son más digestivas y aportan los nutrientes necesarios.


7. Utiliza las etiquetas. 

Todos los alimentos procesados que consumes las tienen y debes revisarlas para conocer cuántas calorías te aportan. Considera que un producto no es más saludable solo porque indique que es bajo en grasa, señala la University of Rochester Medical Center.

8. Concéntrate en comer. 

Masticar adecuadamente y olvidarte de distractores, calma el hambre y la ansiedad por comer. Además aumenta tu sensación de disfrute, evita problemas digestivos y te ayuda a controlar la cantidad de alimentos que consumes, impidiendo excesos.


9. Sirve dos platos. 

En uno sirve las verduras, pasta o arroz, y en el otro la carne o pescado con guarnición, no tienes que acabarte todo, pero sí comer un poco de ambos. Así te alimentarás de forma variada y justo lo que tu cuerpo necesita, indica el especialista de la Addinma.


10. Disfruta la dieta. 

Si tomaste la decisión, no tienes que sufrirla; disfrutar la dieta es posible si te tomas el tiempo de pensar qué comer, cómo lo cocinarás, su presentación y saborearlo cuando lo comes, te sentirás feliz, satisfecha y sobre todo bajarás de peso.


También es importante que no adoptes la mentalidad restrictiva y pensamientos negativos que usualmente acompañan a las dietas, así solo te sentirás privada y finalmente fracasaras al regresar a los excesos. 

Tú, ¿qué otras cosas crees que se deben saber si tratas de adelgazar?


lunes, 24 de noviembre de 2014

5 alimentos blancos que comes y no te aportan nada

Son conocidos como los “venenos blancos” y son alimentos que por su muy poco valor nutricional NO te aportan nada, y que incluso, en exceso, pueden dañar nuestra salud. 

1. Azúcar refinada. Para su elaboración se requieren cal viva que mata casi todas las vitaminas. Por eso, este alimento blanco NO tiene ni proteínas, minerales, fibra, grasas, es decir, que te aporta poco o nada a tu cuerpo.

Además, en exceso puede provocarte obesidad y caries. Mejor sustitúyela por frutas y verduras que también contienen azúcar y que son mucho más nutritivos para tu organismo.

2. Arroz blanco. En exceso, ocasiona aumentos en la glucosa de la sangre, además, para su elaboración se le extraen todo el germen que puede nutrirte. Los expertos recomiendan que consumas arroz integral en su lugar.

3. Sal refinada. El cloruro sódico que contiene, más el yodo y el flúor, aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Aguas, especialmente con la comida chatarra que contiene hasta 20 veces más la cantidad de sal que debieras consumir al día.

4. Leche de vaca pasteurizada. Este proceso, la pasteurización, destruye la fosfatasa contenida en la leche, misma que es esencial para la absorción del calcio.

El líquido también es rico en grasas saturadas y colesterol, por eso, te sugerimos optar por leche de soya o de almendra.

5. Harinas refinadas. El tipo de harinas que encontramos en el pan son producidas con almidón en su mayoría, asimismo, los tratamientos  químicos que se usan para elaborar el grano dan como resultado un subproducto llamado aloxano.

El aloxano puede ocasionar enfermedades como la diabetes y otras enfermedades crónicas. Asimismo, la fibra, minerales y vitaminas son casi inexistentes. ¿Por qué no los sustituyes por pan de centeno o integral?

Si los vas a consumir, asegúrate de comerlos con medida para que tu salud no sufra las consecuencias.



lunes, 20 de octubre de 2014

Obesidad y Salud Digestiva en México.

La obesidad se ha convertido en una de las principales amenazas para el sector salud en México, no sólo por ser una epidemia en sí, sino por las enfermedades que se pueden derivar, tales como la diabetes o los males cardiovasculares.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en el planeta existen más de mil millones de adultos con sobrepeso y más de 300 millones son obesos. En México la situación no es más halagüeña: según el informe “La obesidad y la economía de la prevención”, realizado el año pasado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el país ocupa el segundo lugar mundial en obesidad, con un 30% de la población que la padece; mientras que 70% tiene sobrepeso.

Esto implica que dos de cada tres mexicanos tienen sobrepeso, así como una de cada tres mujeres y uno de cada cuatro hombres son obesos.

El informe también refiere que el país se ha posicionado en el primer lugar mundial en obesidad infantil; son 4.5 millones de niños de entre cinco y once años los que están excedidos en su peso.

Como consecuencia de ello, los costos para tratar la obesidad y el sobrepeso cuestan al país 3500 millones de dólares anuales en atención médica y hospitalaria, ausencias laborales y otros. Y se proyecta que la suma llegue a 6500 millones de dólares hacia fines de esta década

Algunas de las causas

Horacio Anell, analista de Euromonitor International,empresa líder de investigación de mercado, señala que una de las causas que han llevado al país a padecer esta epidemia es el consumo excesivo de comida empacada, fuera del marco de una dieta balanceada.

“De los productos procesados, más del 40% del total de ventas de comida empacada son productos panificados: pan, tortillas, pasteles, galletas, pastelitos”, indica.

Agrega que si bien ningún producto es responsable por sí mismo, sino su consumo en cantidades excesivas, el crecimiento del mercado de bebidas carbonatas, tendencia que se mantendrá hasta el año 2015, no ayuda a mejorar la situación.

El analista resalta también la poca ingesta de alimentos frescos que se realiza, la cual es de 272.6 kilogramos anuales por persona, lo que pone al país en el lugar 74 de una clasificación de 207 países.

El especialista considera que si bien la actividad física es una opción para enfrentar esta problemática, mejorando los hábitos alimentarios se puede obtener una mejor respuesta.

“Hoy incluso existe una sutil tendencia a mejorar los hábitos alimentarios no sólo a nivel mundial, sino en México; además, ante la problemática, la industria alimentaria ha tenido una respuesta que va desde la reformulación de productos y/o sustitución de ingredientes hasta la innovación y productos con un plus en ingredientes saludables”, precisa.

En este sentido, durante su más reciente visita, en el mes de junio, el relator especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el derecho a la alimentación, Oliver de Schutter, dijo a los medios de comunicación que el hambre y la obesidad tienen la dimensión de emergencias nacionales en México debido a políticas agrícolas regresivas.

El funcionario de la ONU manifestó que México enfrenta la paradoja de tener 19.5 millones de personas que viven en pobreza alimentaria, a la vez que un 70% de mexicanos son obesos o tienen sobrepeso.

“Estas dos emergencias son el resultado de un sistema alimentario que debe de cambiar”, añadió el relator de la ONU en una rueda de prensa.

Apuntó que los programas del campo deberían ofrecer más apoyo a agricultores pequeños e impulsar una política pública que establezca contacto entre pequeños productores locales y los consumidores, principalmente porque el país importa 43% de sus alimentos y las personas están comprando más comidas procesadas en lugar de productos frescos.

Pero es sólo el inicio del problema

De acuerdo con Carlos Narváez, director del Centro de Atención Integral en Salud Metabólica, cada año se podrían evitar al menos 55 000 defunciones por padecimientos relacionados con el sobrepeso y la obesidad si se realizaran cambios no sólo en los hábitos alimenticios, sino en el estilo de vida en general.

“La mayoría de la población vive a un ritmo muy acelerado y sin un conocimiento adecuado de los hábitos alimenticios y de vida que pueden contribuir a mantener un buen estado de salud”, asegura.

Al respecto, el doctor Jorge Escobedo de la Peña, jefe de la Unidad de Investigación en Epidemiología Clínica del Hospital General Regional (HGR) número 1, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), expresa que la obesidad en el abdomen es un riesgo para la salud, ya que no sólo se trata de exceso de peso, sino de un problema de distribución de la grasa que se aloja en los órganos al interior de la cavidad abdominal, lo que se refleja en una abundancia de tejido adiposo (el llamado “cuerpo de manzana”), relacionado con mayor probabilidad de desarrollo de enfermedades crónico-degenerativas.

Uno de estos padecimientos son los males cardiovasculares, que de acuerdo con la Federación Mundial del Corazón, ocupan el primer lugar de morbimortalidad en casi dos terceras partes de la población mundial.

Al respecto, el doctor Mauricio Hernández Ávila, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, opina que la oportunidad de encontrar nuevas alternativas que permitan enfrentar el riesgo de las epidemias silenciosas, como la obesidad, la hipertensión arterial y las dislipidemias, se ha convertido en una necesidad impostergable que requiere de su fortalecimiento e impulso en las instituciones del sector salud.

“Es tiempo de cambiar paradigmas en cuanto a seguir pensando que estos males se presentan sólo en los adultos, ya que éstos afectan cada vez más a todos los grupos de la población. Modificar los estilos de vida llevará tiempo, pero con educación y medidas preventivas permanentes se avanzará hacia una mejor salud”, explica.

En este sentido, datos de la Secretaría de Salud concluyen que las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la segunda causa de muerte en el país, tanto en mujeres como en hombres.


lunes, 8 de septiembre de 2014

El café te baja de peso

Una de las mejores maneras para iniciar el día es con un delicioso café, que no sólo te ayuda a despejar el sueño, además de ello hay algo que amarás de consumirlo, diversas investigaciones y especialistas apuntan que tomar café ayuda a adelgazar.

De acuerdo con Chris Kilham, profesor de la University of Massachusetts, Amherst, el café contiene una gran cantidad de compuestos de origen natural, incluyendo varias clases de antioxidantes, que ayudan a prevenir enfermedades como la depresión leve o el Parkinson.

Los compuestos en el café también ayudan a regular la glucosa en sangre, reducen la producción de grasa, y permiten pérdida de peso constante”.

Delicioso aroma al despertar

Gracias a que el café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, los investigadores han trabajado en encontrar las razones de los beneficios que genera para la salud, entre ellas aquellas que están relacionadas con la pérdida de peso. Estas son las formas de cómo ayuda a adelgazar.

1. Contra el tejido adiposo. Con base en estudios que ha efectuado, David Costill, pionero de la investigación sobre la fisiología del ejercicio en la Ball University, Indiana, indica que la cafeína estimula el sistema nervioso simpático, lo que deriva en la rápida eliminación del tejido adiposo.

2. Ácido clorogénico. El estudio de Joe Vinson, de la Universidad de Scranton, Pensilvania, indica como conclusión que el consumo de café verde (sin tostar), gracias a su componente ácido clorogénico, junto con una dieta baja en grasas y ejercicio es una forma eficaz de perder peso.

3. Te energiza. Investigadores de la Universidad Coventry, indican que la cafeína es como un energético que revitaliza los músculos viejos; esto puede ayudarte a tener la suficiente energía para quemar calorías mientras haces ejercicio o tus actividades diarias.

4. Bajo en calorías. Además de ser una de las bebidas más ricas y saludables, tiene como gran beneficio que contiene una baja cantidad de calorías. De acuerdo con especialistas de la Universidad de Georgia, esta bebida promueve la pérdida de peso y grasa.

5. Efecto termogénico. Si en el desayuno se incluye una taza de café regular, se origina un efecto térmico durante aproximadamente tres horas, y el gasto de energía aumenta en un 16%, en un período de dos horas, indica un estudio publicado en el Physiology & Behavior.

6. Aumenta el metabolismo. En un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition se indica que el metabolismo se acelera tres horas después del consumo del café en las personas con sobrepeso y con peso promedio normal.

Aunque tomar café ayuda a adelgazar, como en todo, el exceso también es malo, un estudio de la Universidad de Australia Occidental apunta que el consumo excesivo de ácidos clorogénicos, aumenta la retención de grasa en el cuerpo. Una taza al día es suficiente.


viernes, 1 de agosto de 2014

15 formas de reducir el colesterol

¿Tienes el colesterol por las nubes? 

La buena noticia es que haciendo pequeños cambios en tu estilo de vida, y tomando medicación si es necesario, podrás reducir el colesterol significativamente en solo seis semanas. Incluso si no tienes colesterol alto ahora, es mejor seguir estos consejos para evitar tener problemas cardíacos en el futuro, ya que el colesterol tiende a subir con la edad.

Avena

Comienza el día con un tazón de crema de avena. La avena (y la cebada) son ricas en beta glucano, una fibra soluble que ayuda a compactar el colesterol en el estómago y evita que este sea absorbido.

Frutos secos

Si tienes hambre a la tarde, es mejor comer un puñado de almendras o nueces. Estudios revelan que comer frutos secos regularmente puede ayudar a reducir el colesterol. De todas formas, ten cuidado con las cantidades: los frutos secos tienen muchas calorías y el sobrepeso es un factor de riesgo en los problemas de corazón.

Soya

La soya contiene proteínas especiales que cambian la forma en la que el cuerpo regula el colesterol. Estudios demostraron que comer solo 15 gramos de proteína de soya por día (puede ser leche de soya, porotos, tofu o carne de soya) puede reducir el nivel de colesterol en sangre un 6%.

Alimentos ricos en fibra

La fibra soluble funciona como una esponja que absorbe el colesterol en el tracto digestivo. Algunos alimentos ricos en fibra son las frutas y vegetales, frijoles secos, avena y cebada. Reemplazar el pan blanco por un pan rico en fibra es una forma sencilla de incorporar este cambio a tu dieta.

Aguacate

Los aguacates tienen una gran cantidad de grasa monosaturada, que ayuda a subir el nivel de HDL, el colesterol 'bueno', en la sangre, a la vez que reduce el nivel de LDL, o colesterol 'malo'. También contienen beta-sitosterol, un tipo de grasa vegetal que ayuda a reducir la cantidad de colesterol que se absorbe de la comida.

Granos y legumbres

Los granos y las legumbres son ricos en fibra alimentaria, que no suele ser fácil de absorber. Una vez dentro del sistema, se pegan al colesterol en el tracto digestivo y luego son eliminadas. Estudios revelaron que comer una taza de frijoles, como porotos o garbanzos, por día puede reducir el colesterol un 10% en seis semanas.

Pescados grasos

El omega 3 (un tipo de grasa polisaturada), que se encuentra en los pescados grasos como el salmón, la caballa, el arenque y las sardinas, funciona muy bien para reducir el nivel de colesterol en sangre. Se recomienda comer pescados grasos dos o tres veces por semanas para lograr mejores resultados.

Té verde

El té verde es muy rico en componentes que hacen bien al corazón y que ayudan a bajar el colesterol LDL. Si no te gusta esta infusión, también puedes consumirlo en forma de cápsulas.

Alcohol, con moderación

Tomar alcohol con moderación ayuda a aumentar el colesterol HDL hasta un 10%. Se recomienda que las mujeres tomen una copa por día, mientras que los hombres pueden beber dos.

Evita las grasas saturadas

Las grasas saturadas, que se encuentran en las carnes grasosas, los productos lácteos enteros y las tortas, pueden aumentar el colesterol. Lo ideal es reducir la ingesta de grasas saturadas, pero es importante reemplazarlas por grasas saludables. Estudios demuestran que comer grasas saludables poli y monosaturadas, como aceites vegetales, aceitunas, frutos secos y aguacate, ayuda a mejorar el nivel de colesterol en sangre.

Reduce los carbohidratos refinados

No solo debes medirte con las grasas saturadas. Según investigadores de la universidad de Harvard, consumir alimentos ricos en carbohidratos, como pan blanco y galletas, puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y diabetes al mismo nivel que un consumo desmesurado de grasas saturadas.

Cámbiate a la margarina

Muchos supermercados venden varios tipos de margarinas fortificadas con compuestos vegetales, conocidos como estanol ester. Es recomendable cambiar la manteca por un margarina baja en colesterol; esto puede ayudarte a reducir el nivel de colesterol en sangre hasta 7-10% en solo tres semanas.

Baja de peso

Comer más vegetales y frijoles y reducir el consumo de grasas saturadas es una muy buena forma de perder peso; y eso siempre es bueno. Estudios revelaron que bajar 2-5 kilos puede ser suficiente para reducir el colesterol.

Haz ejercicio

Ya que estás cuidando tu dieta e intentas perder peso, ¿por qué no comienzas a hacer ejercicio? Hacer actividad ayuda a reducir el colesterol malo y subir el bueno hasta 10%. Basta con caminar a ritmo regulamente para lograr un cambio.

Deja de fumar

Los cigarrillos contienen un químico llamado acroleína, que baja el nivel de colesterol bueno y no permite que se reduzca el colesterol malo de las arterias. Si dejas el cigarrillo, no solo tus pulmones te estarán agradecidos.


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